Sunday, March 26, 2006

Cuando la vida aprieta

Cuando la vida aprieta, puede ser que uno esté viviendo sin vivir; que ese poquito de ceniza que él ha estrechado entre sus brazos y que le ha hecho no perder el "sentío" sino encontrarlo; ese poquito de polvo enamorado, puede ser que se le escurra de entre los dedos, y uno se encuentre entonces cara a cara con esa noche, la más ocura de todas, que consiste en encontrarse solo, viviendo sin vivir,,,, Cuando la vida aprieta, cayendo entonces el alma en la cuenta de que la vida es breve, el tiempo incierto, la perdición muy fácil, que todo se va en el aire, y que ya es tarde, por ventura lo postrero del día para remediar tanto mal y daño como se le viene encima; tocada el alma toda ella de pavor y dolor, venga a decir con el más desgarrador de sus silencios:

No me digas que la vida
-esa cruel y despiadada bruja-
te ha tirado del pelo
y se ha quedado en la mano con lo mejor de tu sonrisa.

No me digas
que esa hiena envidiosa y sin entrañas,
te ha destrozado el pecho
y ha puesto un moratón cárdeno y hosco
-ojeras de tristeza- en tu mirada.

No me lo digas, porque ahora mismo
voy y le suelto cuatro frescas,
que hielen la sonrisa a todas sus primaveras;
y le cruzo la cara con la furia
de todos los aludes, huracanes y rayos que halle a mano.
Porque ahora mismo voy
y le arranco sus galas.
Albas, atardeceres, noches serenas, tenues
transparencias de niebla: las tiro a la basura.
Mira que soy capaz
de arrastrarla desnuda por todos los caminos,
de desollarla viva en cada árbol o bosque.

Y si es que a tí te expulsa de su casa,
en la que hemos vivido tantos años
(aunque tan corto tiempo) realquilados,
apagaré las luces y yo me iré contigo.
Me iré, dando un portazo
que rompa las vidrieras de la noche
y haga callar la música extremada de las esferas.

Porque sólo tú,
mi indefensa, mi frágil,
mi dulce maltratada-por-la-vida,
sólo tú eres mi vida,
mi única vida,
VIDA MÍA

Friday, March 10, 2006

La vida es un milagro

Dactilomecanógrafo de mierda: (¿mande?) A ver si te enteras de una vez, la vida es un milagro. Acaba de dar la noticia Juan José Millás en un oscuro periódico en estos terminos que dactilomecanografío:

Un chico y una chica, en la mesa de al dalo, dicutían acaloradamente. él decía que la vida era una mierda y ella que no, que era un milagro. "tú mismo", añadía, "eres la demostración de ese milagro". "Y tú", respondía él,"la de esa mierda". Al principio, pensé que eran hermanos. Quizá hermanos de la misma madre y de distinto padre, pues en algún momento aludieron a los apellidos como una fuente de conflicto. Pero no: habían sido novios y ahora se repartían el ajuar verbal acumulado a lo largo de los últimos años. Yo estaba alternativamente de acuerdo con uno o con otro, pues ambos defendían muy bien sus posiciones. A ratos, me daban ganas de decirles que los dos llevaban razón. No os peleéis, muchachos, las dos cosas son verdad y mentira a la vez. Intuí que a ella le habría gustado escuchar que eran verdad, y a él, que eran mentira.
Como si me hubieran oído, empezaron a cambiar los papeles. La joven, con expresión de derrota, dijo: "Me rindo, la vida es una mierda, sí, y tú eres el ejemplo palpable". El chico recibió sus palabras como un golpe en el hígado. Perdió el color, se quedó mudo, y enseguida imploró: "No digas eso, por favor, si tú dices eso, me hundo. Necesito que creas que la vida es un milagro. De hecho, lo es. No hay más que estar un rato contigo para darse cuenta. Cómo he podido ser tan burro. Repíteme que la vida es un milagro, por favor, repítemelo". La chica se resistió, pero finalmente volvió a sus posiciones iniciales, lo que permitió al joven regresar poco a poco a las suyas. Estuvieron media hora cambiando de lugar.
De súbito, ella abandonó la cuestión de la vida. Dijo que, últimamente, en el coche, cuando quería girar a la derecha giraba a la izquierda. "Un día voy a tener un accidente", añadió. ·Pues no conduzcas", repondió él. "Lo haría", replicó ella, pero es que cuando no quiero conducir conduzco". el muchacho volvió a quedarse pálido. No soportaba ninguna debilidad en su novia. Las quería todas para el. Quizá por eso estaban a punto de romper. Al llegar a casa, telefoneé a un médico amigo y le comenté, preocupado, el síntoma de la chica. Temí que fuera un tumor cerebral, pero me dijo que no y sentí un alivio inexplicable. La vida es un milagro"
¡Qué mal dactilomecanografías, muchacho!, has tenido que corregir mucho. Lo suficiente como para darme cuenta que la vida es esa íntima contradicción con la que acarreamos todos y que viene a condensarse en el horaciano: "video meliora proboque; deteriora sequor" Creo que san Pablo tiene una frase parecida, pero no está en verso, claro.

Thursday, March 09, 2006

Mientras venía en la moto...

No tengo carnet de moto, pero soy un buen paquete. La ventaja de ir en la parte de atrás es que no tienes que estar concentrado en la conducción y puedes dedicarte a otros menesteres. Y así surgen algunos pensamientos que, con un poco de suerte, quedan grabados en la memoria el tiempo suficiente como para llegar al ordenador y crear una entrada al respecto.

El pensamiento que me ha venido, meramente autorreflexivo y en su formulación exacta, ha sido el siguiente:

«No he aprendido de la vida tanto como para torcerme, pero sí lo suficiente como para que no me tuerzan.»

Y espero que así siga siendo.

Tuesday, March 07, 2006

Bienvenida a Odiseo

Después de tantas fatigas como has tenido que pasar en este periplo tuyo en el que has sido víctima de las Furias informáticas de Bill Gates o de Bin Laden o de vete a saber de quién,no quiero que te encuentres con un ambiente gélido en esta tu casa porque a Sibelius le haya entrado la modorra del escepticismo. Seas pues binevenido: "Tantus labor non sit casus", que tanto trabajo no haya sido en vano. Así es que aceptando la visión un tanto bélica con que Ananías interpretaba (desenmascarándolos) los torneos que se pueden plantear en los blogs yo me atrevo a saludar tu llegada con los versos de Rubén:

Ha llegado Odiseo. "Ya se oyen los claros clarines,/la espada se anuncia con vivos reflejos. Ya viene, oro y hierro, el cortejo de los paladines".

Y quede esto otro para describir a Ananías: "y la más hermosa/ sonríe al más fiero de los vencedores..."

Monday, February 27, 2006

De essentia musicae

¿Expresión imprecisa pero subyugante, comprensión múltiple y veriopinta? ¿Es esto lo que ocurre con la música?

Escribe Cortázar:

"Apenas él le amalba el noema, a ellla se le agolpaba el clémiso y caían en hidremurias, en salvajes ambonios, en sustalos exasperantes. Cada vez que él procuraba relamar las incopelusas, se enredaba en un grimado quejumbroso y tenía que envulsionarse de cara al nóvalo, sintiendo cómo poco a poco las arnillas se espejunaban, se iban apeltronando, reduplimiendo, hasta quedar tendido como el trimalciato de ergomanina al que se le han dejado caer unas fílulas de cariaconcia. Y sin embargo era apenas el principio,porque en un momento dado ella se tordulaba los hurgalios, consintiendo en que él aproximara suavemnente sus orfelunios. Apenas se entreplumaban, algo como un ulucordio los encrestoriaba, los extrayuxtaba y paramovía, de pronto era el clinón, la esterfurosa convulcante de las mátricas, la jadehollante embocapluvia del orgumio, los esproemios del merpasmo en una sobrehumítica agopausa. ¡Evohé! ¡Evohé! Volposados en la cresta del murelio, se sentían balparamar, perlinos y márulos. Temblaba el troc, se vencían las marioplumas, y todo se resolviraba en un profundo pínice, en niolamas de argutendidas gasas, en carinias casi crueles que los ordopenaban hasta el límite de las gunfias." Punto final.
Después de leer esto, seguramente las "comprensiones" serán múltiples. Pero se adivina la dirección. ¿Es así como nos "encanta" y subyuga la música?

Sunday, February 26, 2006

Música, letra... y metáforas

Elevando a categoría de post el diálogo que se está manteniendo en torno a la entrada de Furtwängler sobre música y letra...

Todo es cuestión de las metáforas imperantes en nuestra cultura. ¿Qué metáfora hay debajo del "música Vs. letra"? La metáfora de la guerra; la misma que hay en frases tan cotidianas como "atacar un problema", "enfrentarse al jefe", "luchar en la vida", "defender una posición" o cualquier otra que se os ocurra.

Aplicamos inconscientemente el enfrentamiento y los juegos de suma cero a muchos de los temas que abordamos. Y así, en lugar de indagar los grados o niveles de complementariedad de dos elementos, buscamos determinar cuál de ellos es el ganador y cuál el perdedor. Y no tiene mucho sentido si lo pensáis; en todo caso, el mismo sentido que pensar en términos de "mejor" o "más importante" objetos como un tenedor y un cuchillo, un papel y un lapicero o un cuerpo y un alma.

En definitiva y a la larga, uno nace aquí, en esta cultura, y piensa y se comporta como si estuviese pentagramado.

visitante descreto

El no aparecer, de momento, en esta ilustre página se debía, más que a no poder hacerlo, a que no tenía mucho que decir. Las visitas y discreteos por las playas y calas interiores de los comentarios me apetecían más.

Saturday, February 18, 2006

De vasitos y vasos

Ayer me ocurrió lo siguiente:

Me acerqué a la barra de la cafetería de la Universidad y pedí un «vasito» de agua. La camarera me preguntó: "¿poquita agua, para una pastilla, o un vaso de agua?" "No, no, un vaso de agua normal" "Ah, vale. Es que, como me has pedido un vasito..." "Es que lo mío con los diminutivos no tiene nombre...".

Luego reflexioné un poco sobre la cuestión. Recapitulé y me di cuenta de que, efectivamente, tiendo a pedir «vasitos» de agua en lugar de «vasos». Y encontré una posible explicación: el diminutivo aplicado al favor solicitado disminuye simbólicamente el esfuerzo que exige dicho favor.

La camarera tendrá que coger un vaso, llevarlo hasta el grifo, llenarlo y, si le da por ahí, ponerle un cubito de hielo. Y eso será así le pida un vaso o un vasito. Sin embargo, a mí me da la sensación de que, al pedir un vasito, el esfuerzo que le estoy exigiendo es menor.